Competencias
y Técnicas de Coaching en el Proceso de Desarrollo Personal
El Coaching es una metodología
que consigue el máximo desarrollo profesional y personal de las personas y que
da lugar a una profunda transformación, generando cambios de perspectiva y
aumento del compromiso y la responsabilidad, lo que se traduce en mejores
resultados.
Es un proceso sistemático que
facilita el aprendizaje y promueve cambios cognitivos, emocionales y
conductuales que expanden la capacidad de acción en función del logro de las
metas propuestas.Se trata de una disciplina emergente que trabaja en la facilitación
de los procesos de desarrollo de las personas: en la evolución profesional, en
los tránsitos de la carrera laboral, en el logro de objetivos, en la disolución
de obstáculos para el crecimiento personal y en la búsqueda del mejoramiento de
los niveles de rendimiento.
En ámbitos organizacionales, el
coaching se afianza como una poderosa herramienta que potencia el liderazgo,
facilita el desempeño y acompaña procesos de capacitación y entrenamiento a los
efectos de garantizar la efectiva adquisición de las competencias.
LIDERAZGO
¿Qué
es ser un líder?
El concepto tradicional de
liderazgo, que por muchos años se asoció a lo militar, se ha transformado. Ya
no se trata de una persona con alto rango, que comanda, coordina y controla;
sino de alguien que irradia e inspira a los demás.
¿Qué
relación que hay entre el Liderazgo y el Coaching?
Es difícil recuperar nuestro
liderato en condiciones normales, ya que ni forma parte del pénsum académico,
ni hay muchos líderes para modelar su comportamiento.El Coaching constituye
entonces una herramienta efectiva para reconectarnos con aquello que realmente
somos y dejar atrás lo que nos hemos vuelto. Nos ayuda a volver a ser
auténticos, a transpirar lo que somos y contagiar a los demás.
¿Cuáles
son las características de un líder?
·
Es auténtico: Conoce su escala de valores y vive
de acuerdo a ella. Es consciente de que la autenticidad no es un concurso de
popularidad.
·
Sueña: Imagina un mejor mañana, visualiza un
futuro mejor, cree en la posibilidad de crecer y alcanzar lo que aún no se ha
alcanzado.
·
Es innovador: Explora y crea nuevas formas de
alcanzar los sueños.
·
Trabaja con pasión: Pone todo de sí en su trabajo
y lo hace con alegría, sin importar cual sea la función que desempeña.
·
Es capaz de ver lo mejor de cada persona:
Identifica los dones y talentos de quienes lo rodean y les ayuda a dar lo mejor
de sí mismos.
·
Es positivo: Puede ver la cara amable de las cosas
aún en situaciones críticas. Sabe que las crisis están para mostrarle una forma
de mejorar.
·
Es responsable: Analiza el impacto de sus actos en
los resultados y se responsabiliza por lo que le corresponde. No culpa, no
juzga.
·
Es parte de la solución: En lugar de concentrarse
en los problemas, busca soluciones y pone su grano de arena.
·
Da ejemplo: Sabe que dar ejemplo no es la mejor
forma de influir en los demás, sino la única.
¿Qué hace especial a un líder?
Un líder es alguien que comparte
contigo su visión sin importarle que tú no puedas verla, que te muestra cómo se
ve su sueño y que te da argumentos para seguirlo.coaching liderazgo
¿Quién puede desarrollar su
liderazgo? lider
Lo más común, de momento, es que
personajes con altos cargos o con roles educativos sean los que estén
invirtiendo en desarrollar su liderazgo. Es el caso de directivos empresariales,
políticos y maestros.
Sin embargo, un líder es alguien
que sueña un mundo mejor, que con su ejemplo inspira a otros y que impacta
positivamente la vida de los demás. Todos podemos ser líderes: Padres, actores
o capataces.
MOTIVACIÓN
En un entorno tan competitivo
como el actual, el valor más preciado de las empresas es su propio equipo
humano. Un equipo de trabajo motivado y cohesionado, en el que reine un clima
laboral basado en el respeto y donde se generen sinergias positivas entre sus
distintos miembros es la mejor garantía que tienen hoy en día las
organizaciones para conseguir aumentar su productividad y, en consecuencia, los
índices de rentabilidad.he aquí 5 pasos hacerca d ela motivación
1. La motivación puede ser causa
pero también consecuencia
En ocasiones, incluso con
carácter general, hay que confiar en que la motivación llegará después. Las
personas que trabajan en la empresa, incluidas aquellas con responsabilidades
directivas, pasan inevitablemente por picos de actividad y de ánimo. Entender que
la motivación es un factor cíclico también es una forma de mantenerla y
generarla.
Puede ser útil que en los
momentos de “menor motivación” no se presione a los empleados pero se les
invite a seguir planificando y agendando tareas. Dicho de otra forma, cuando no
se tienen ganas de trabajar, puede ser un buen momento para el análisis, la
definición de objetivos y el refinamiento de métodos.Planificar en momentos de des-motivación presente puede ser la mejor forma de motivar el futuro inmediato.
2. Se puede pasar a la acción sin
motivación
Como directivo es muy importante
aceptar que ni tú ni tu gente estaréis siempre locamente motivados. Es
interesante generar un contexto de trabajo y colaboración que dependa más de
los planes marcados que del ánimo imperante. Dicho de otra forma, se sienta
como se sienta tu equipo lo importante es hacer lo que debe, lo que se ha
planificado entre todos/as.
Cuando nos exigimos estar
motivados para pasar a la acción estamos poniendo mucha presión en nosotros
mismos. Cuando nos ocupamos activamente, con o sin ganas, la pasión y el
interés surgirán de la propia actividad. De la inactividad sólo puedes esperar
más inactividad. Y es contagiosa.
3. Motivación no es tener ánimo,
motivación es tener motivos
La motivación no depende especialmente
de lo que pensamos o sentimos. Tendemos a sobrevalorar la influencia de
nuestras emociones y pensamientos en nuestra motivación, en nuestras conductas.
Muchas personas no están muy contentas yendo al trabajo cada mañana y sufren
pensamientos y emociones negativas al respecto, pero acuden y luego incluso
trabajan con ánimo. Y al contrario, personas que se escaquean y se quedan en
casa, se descubren desanimadas por no acudir.
Muchas personas inicialmente
desanimadas para hacer algo, pero con motivos para hacerlo, acaban haciéndolo
durante gran parte de sus vidas. Y es que el ánimo y la motivación son cosas
diferentes.
Si
piensas o sientes que no tienes ganas de trabajar, tal vez trabajando te entren
esas ganas .El empleador no debe centrarse directamente en las
emociones de sus empleados, eso sería manipularlas e instrumentalizarlas. Tan
sólo debe tratar de dar motivos para venir a trabajar y para querer trabajar.
4. La motivación depende del
contexto
Las personas no estamos
“motivadas en general”, nuestra motivación es contextual, temporal y
específica, relacionada con una actividad en un tiempo y en una situación
concreta. Las personas aplicamos nuestras habilidades de forma variable según
el contexto y la situación en las que haya que ponerlas en juego. El talento
sale a relucir o no en función de la motivación relacionada con cada contexto.
Una persona con grandes
habilidades comerciales puede comportarse de forma incompetente en funciones
administrativas y viceversa. Una persona eficiente en el desempeño individual
puede comportarse de forma ineficaz en el desarrollo de objetivos que implican
el trabajo en equipo.
La mayoría de las personas ya
saben lo que tienen que hacer, lo que pasa es que no lo hacen, no al menos en
todas las situaciones.
El teletrabajo puede ser una gran
solución para incrementar el rendimiento y la satisfacción para determinados
perfiles de trabajadores y tareas mientras que otros pueden preferir un
escenario laboral más clásico. El contexto educa los hábitos y los hábitos creados
generan la fuerza de los contextos, especialmente los profesionales.
5. La motivación pasa por definir
objetivos
Una persona que no se propone
objetivos o metas profesionales, por definición, es una persona desmotivada, y
a menudo, desanimada. Disfrutan y se sienten más implicadas, por ejemplo en su
empleo, si se marcan sus propios objetivos diarios, semanales, etc.
TRABAJO
EN EQUIPO
el trabajo en equipo resulta ser
fundamental en muchísimos ámbitos de la vida y su éxito radica en saber sumar
los talentos individuales. Un equipo funciona satisfactoriamente cuando sus
integrantes trabajan en la misma dirección, cuando son capaces y cuando
respetan los lineamientos que oportunamente se hayan planteado. En la mayoría
de los casos es importante contar con un líder carismático que sea un modelo a
imitar para el resto y que como tal sepa conducir al equipo en su totalidad
hacia el éxito. Un buen líder sabe motivar a sus compañeros para que saquen lo
mejor de ellos y así conseguir el fin ansiado.
Elementos
que influyen en el éxito del trabajo en equipo
Por otra parte, el trabajo en
equipo guarda estrecha relación con la disposición natural del hombre a su
convivencia en sociedad.
Un elemento fundamental para que
el trabajo cooperativo rinda sus frutos es la asignación de tareas específicas
para cada uno de los integrantes del grupo humano en cuestión. Cada persona fue
bendecida con talentos específicos y es lo lógico que se le atribuyan aquellas
actividades en las que se pueda desenvolver con mayor soltura. Con un proceder
contrario, los resultados serían de menor categoría, en la medida en que se
estarían desaprovechando estas aptitudes, dejando que los miembros se ocupen de
tareas que sobrepasan sus capacidades.
La coordinación es otro elemento
de elevadísima importancia en la valoración del trabajo en equipo. Es necesario
que las partes intervinientes colaboren mutuamente de modo tal que las
aptitudes de cada cual sirvan al bien común. Así, los dones de cada uno tienden
a suplir las carencias del otro, prevaleciendo lo bueno. Esta circunstancia
puede y debe favorecerse dejando constancia explícita del modo en que debe llevarse
a cabo la interacción.
Por su parte, el consenso, también
es una condición que debe estar presente, es decir, en un equipo no habrá un
único punto de vista sino varios con lo cual será importante establecer a
partir del diálogo fluido y respetuoso.
Esta condición lo que implicará
es que cada integrante del equipo deje de lado su ego y sea capaz entonces de
aceptar que su opinión no solamente es valiosa sino que la de los demás también
lo es y que existirán las diferencias de pensamientos y de opiniones acerca de
cómo resolver los problemas.El conocimiento de cada uno y la adaptación que
llegará con el correr del trabajo ayudará en este sentido por supuesto.
Por último, la cuestión más
relevante es tener en cuenta cual es el fin que se persigue de modo grupal y
cooperativo, aspecto que puede sonar un tanto obvio en algunas circunstancias,
y que sin embargo es necesario que quede claro. Así, siempre debe contemplarse
la meta final, como asimismo las metas intermedias.
Más allá de las evaluaciones que
pueden hacerse para alcanzar un trabajo en equipo destacado, lo cierto es que
la labor siempre es más fructífera y gustosa cuando se vive en comunidad.
